Abel Altamirano rechazó la respuesta de Aguas del Norte por los problemas en el servicio y adelantó que analiza recurrir a la Justicia para continuar con su reclamo.
La respuesta que recibió el vecino Abel Altamirano tras su reclamo por la calidad del agua en Metán no logró desactivar la polémica. Lejos de considerar satisfecho su planteo, el hombre que en febrero caminó hasta la ciudad de Salta para entregar un petitorio aseguró que la contestación enviada por la empresa prestataria resulta insuficiente y carece de precisiones sobre los pedidos formulados en representación de los usuarios.
Altamirano recordó que el documento presentado el 4 de febrero solicitaba que no se cobrara el servicio de agua durante los meses de diciembre, enero, febrero, marzo y abril, al considerar que durante ese período los vecinos recibieron un suministro que, según sostuvo, no reunía las condiciones adecuadas para el consumo.
«Pedimos que no se cobre el agua porque la calidad del servicio fue muy mala. Estamos hablando de más de 35 mil habitantes que durante meses recibieron un agua que no era apta. Es una situación que los metanenses venimos padeciendo desde hace muchos años», afirmó.
El vecino explicó que la respuesta llegó a su domicilio durante la tarde del lunes, entregada personalmente por un empleado de Aguas del Norte. Sin embargo, cuestionó el procedimiento utilizado para la notificación y señaló irregularidades en la documentación recibida.
«Llegó un empleado de la empresa, me hizo firmar la recepción de la nota y se llevó el único ejemplar. No me dejaron una copia. Tuve que sacarle una foto para conservarla. Además, la nota no tiene sello y la firma que figura es prácticamente ilegible», relató.
Según indicó, el escrito informa una reducción del 15 % en la facturación para 227 usuarios, una medida que consideró insuficiente frente al alcance del reclamo planteado.
«A mí no me interesa que intenten conformarme porque vivo en el barrio Virgen del Valle. El problema no es de un barrio. Metán tiene 54 barrios y miles de usuarios. No estamos hablando de 227 medidores. Estamos hablando de toda una ciudad que sufrió durante meses problemas con el agua», sostuvo.
Señaló además que la comunicación no aclara aspectos fundamentales, entre ellos durante cuánto tiempo se aplicará el descuento anunciado ni cuáles fueron los criterios utilizados para seleccionar a los beneficiarios.
«Ni siquiera está claro si ese descuento es por una sola factura o por varios meses. Hay muchas cosas que no están explicadas. Todo se manejó de manera muy informal», cuestionó.
Cuestionamientos a los informes técnicos
Otro de los puntos que generó malestar fue el contenido técnico de la respuesta enviada por la empresa. Según explicó, el documento menciona trabajos realizados para mejorar la calidad del agua, controles sobre los niveles de cloro y acciones destinadas a optimizar el servicio.
Para Altamirano, esas explicaciones contrastan con la experiencia que atravesaron los vecinos durante los últimos meses. «Eso fue lo que más molestó. Todos los vecinos saben cuál fue la calidad del agua que tuvimos. Es de público conocimiento lo que pasó. Entonces resulta difícil entender que ahora quieran explicar que todo estaba dentro de los parámetros cuando durante tanto tiempo hubo reclamos permanentes», expresó.
Reclamo por las obras anunciadas
El vecino también volvió a referirse a las obras comprometidas para mejorar el sistema de abastecimiento en Metán y cuestionó la falta de avances visibles.
Durante la entrevista, mencionó que le aseguraron en reiteradas oportunidades que los trabajos comenzarían en breve. Sin embargo, afirmó que hasta el momento no observó movimientos concretos en los sectores donde deberían ejecutarse las intervenciones.
«Hace unos días se difundieron imágenes anunciando el inicio de las obras para conectar los pozos. Después me entero que vino gente de Salta, pero cuando paso por esos lugares no veo trabajadores ni máquinas. No veo que se esté haciendo nada», señaló.
En ese sentido, apuntó directamente contra Ignacio Jarsún, y reclamó una explicación pública sobre el estado real de los proyectos.
«Lo que corresponde es que venga a Metán y le explique a la gente qué está pasando. Que convoque a una conferencia de prensa y les diga a los vecinos cuál es la situación, qué obras se van a hacer y cuándo van a comenzar», manifestó.
Según sostuvo, las fechas prometidas para el inicio de los trabajos se fueron postergando con el paso de los meses.
«En febrero me dijeron que faltaban diez días. Después volvieron a decir que faltaban diez días más. Ya pasaron más de 120 días desde entonces. Los vecinos siguen esperando y las obras no aparecen», afirmó.
Altamirano aseguró además que «Cuando fui caminando no fui por un problema personal. Lo hice como vecino y pensando en los más de 35 mil habitantes que tiene Metán. Por eso siento que las respuestas no fueron para mí solamente, sino para toda la ciudad», expresó.
Analiza iniciar acciones judiciales
Frente a la falta de respuestas que considera satisfactorias, Altamirano adelantó que evalúa avanzar por la vía judicial.
Según indicó, durante las últimas horas comenzó a interiorizarse sobre los pasos necesarios para presentar una acción formal relacionada con la calidad del servicio prestado en la ciudad.
«Mi idea es reunirme con un abogado y ver de qué manera se puede judicializar esta situación. Voy a buscar asesoramiento y analizar cuáles son las herramientas legales disponibles», señaló.
El vecino reconoció que el aspecto económico representa una dificultad para avanzar con una presentación, aunque aseguró que continuará explorando alternativas.
«Voy a ver qué abogado puede tomar el caso y de qué manera se puede llevar adelante. Lo que sí tengo claro es que no quiero que esto quede así. Después de todo lo que pasó, siento que ya se agotó la paciencia de mucha gente», afirmó.
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