En el marco de la Semana del Ambiente, fuerzas de seguridad, bomberos, personal de salud y apicultores participaron de una capacitación en Metán para mejorar la respuesta ante la presencia de enjambres y promover la protección de las abejas, una especie fundamental para el equilibrio ambiental.
En el marco de la Semana del Ambiente, se realizó en Casa Federico Gauffin una jornada de capacitación destinada a personal policial, bomberos, agentes de tránsito, preventores y apicultores, con el objetivo de fortalecer los conocimientos sobre el manejo de colmenas, la protección de las abejas y la actuación ante posibles emergencias derivadas de picaduras.
La actividad reunió a representantes de distintas instituciones vinculadas a la seguridad, la salud y el sector productivo. También participaron integrantes de los Bomberos Voluntarios de Río Piedras.
La subsecretaria de Ambiente Productivo, Priscila Domene, explicó que la propuesta surgió como una actividad pendiente desde el Día Mundial de las Abejas y destacó la amplia participación lograda.
«Estamos dentro de la Semana del Ambiente y pudimos concretar esta capacitación que teníamos prevista. La convocatoria superó nuestras expectativas y participaron distintos sectores que habitualmente intervienen cuando aparece un enjambre o una colmena en zonas urbanas», señaló.
Domene agradeció especialmente la colaboración del presidente de la Cooperativa MEPAO, Jorge Valencia, impulsor de la iniciativa, y del médico Gerardo Gambarte, quien estuvo a cargo del abordaje sanitario vinculado a las picaduras de abejas y otras situaciones de emergencia.
Concientizar antes que eliminar
Uno de los principales expositores fue el apicultor Jorge Valencia, quien desde hace años promueve campañas de concientización sobre la importancia de preservar las poblaciones de abejas.
Durante la capacitación insistió en la necesidad de evitar la destrucción de colmenas y fomentar métodos adecuados para su extracción y traslado.
«Mi mensaje siempre es el mismo: no matar a las abejas. Hay que explicar por qué son importantes y por qué debemos protegerlas. Esa tarea de concientización la realizo también en las escuelas porque son los chicos quienes van a continuar este trabajo en el futuro», expresó.
Valencia señaló además que la capacitación apunta a brindar herramientas prácticas a quienes suelen intervenir ante denuncias por presencia de enjambres en viviendas, espacios públicos o edificios.
En ese sentido, remarcó que para actuar correctamente no alcanza con la capacitación teórica, sino que también se requieren equipos de protección adecuados.
«Los bomberos y el personal que interviene necesitan trajes especiales, ahumadores y elementos de trabajo específicos. No pueden acercarse a una colmena sin protección porque el riesgo es importante», advirtió.
La reacción inmediata puede salvar vidas
Desde el ámbito sanitario, el Dr. Gerardo Gambarte centró su exposición en los primeros auxilios y en la identificación de cuadros alérgicos graves provocados por picaduras.
El profesional explicó que la capacitación estuvo orientada a que quienes actúan en primera respuesta puedan reconocer rápidamente situaciones de riesgo y tomar las decisiones adecuadas hasta concretar la derivación médica.
«La anafilaxia es una emergencia donde cada minuto cuenta. Un retraso en la atención puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. Por eso es fundamental que quienes están en el lugar sepan detectar los síntomas y actuar rápidamente», sostuvo.
Gambarte indicó que también se abordaron otras situaciones que pueden presentarse durante este tipo de intervenciones, como golpes de calor, traumatismos o heridas, y recomendó que los equipos cuenten con botiquines preparados para afrontar emergencias mientras se coordina el traslado al hospital.
Un desafío para los servicios de emergencia
La capacitación también contó con la participación de representantes de Bomberos Voluntarios de Río Piedras, quienes valoraron la posibilidad de acceder a conocimientos específicos sobre el manejo de enjambres.
Desde la institución remarcaron que la protección de la vida humana y la preservación del ambiente deben avanzar de manera conjunta.
«Los bomberos siempre trabajamos para salvaguardar la vida, pero también tenemos la responsabilidad de cuidar el ecosistema. Las abejas forman parte de ese equilibrio y es importante aprender cómo actuar sin provocar daños innecesarios», señalaron.
Asimismo, advirtieron que muchas instituciones todavía no cuentan con los equipos de protección personal necesarios para intervenir en este tipo de situaciones, por lo que consideraron fundamental el acompañamiento de los organismos públicos para fortalecer la capacidad operativa de los cuerpos de emergencia.
Buscar soluciones que protejan a las personas y al ambiente
Al realizar un balance de la jornada, Domene destacó que uno de los aspectos más valiosos fue el intercambio de experiencias entre los distintos sectores involucrados.
La funcionaria señaló que durante el encuentro surgieron necesidades y se analizaron alternativas para compatibilizar la protección de las personas con la conservación de las abejas.
«Las fuerzas de seguridad y los servicios de emergencia tienen como prioridad resguardar a los vecinos, mientras que los apicultores buscan proteger a las abejas. La capacitación permite encontrar puntos de encuentro y mejorar las respuestas ante cada situación», afirmó.
Además, explicó que muchas veces, cuando se elimina un enjambre mediante métodos inadecuados, el problema reaparece porque la abeja reina permanece en el lugar.
Por ese motivo, consideró fundamental avanzar en la formación de equipos especializados capaces de intervenir correctamente, retirar las colmenas y evitar prácticas como la quema o el uso de sustancias tóxicas.
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