Premian a un investigador de Metán por un innovador proyecto contra secuelas del ACV

Escuchar esta noticia
Powered by Evolucion Streaming
x1

El investigador metanense Agustín Solano integra el equipo argentino que desarrolló una herramienta de realidad virtual destinada a la rehabilitación de pacientes que sufrieron accidentes cerebrovasculares. El proyecto fue distinguido a nivel internacional y avanza hacia una nueva etapa de pruebas clínicas.


Agustin Solano.png

Un proyecto desarrollado por investigadores argentinos y orientado a la recuperación motora de personas que sufrieron accidentes cerebrovasculares (ACV) recibió recientemente un reconocimiento internacional que permitirá avanzar hacia una nueva etapa de investigación con pacientes. Detrás de esa iniciativa se encuentra el metanense Agustín Solano, doctor en Ingeniería e investigador especializado en neurociencias, quien actualmente continúa su carrera científica en Estados Unidos.

Desde Bethesda, en el estado de Maryland, donde realiza una estancia posdoctoral en un instituto dedicado al estudio de enfermedades neurológicas y accidentes cerebrovasculares, Solano explicó los alcances de «Hand Solo», una herramienta que utiliza realidad virtual para acompañar procesos de rehabilitación en personas que sufrieron accidentes cerebrovasculares.

Videojuegos ACV.png

El desarrollo está pensado para personas que, tras sufrir un ACV, presentan dificultades para recuperar la movilidad de las manos o los brazos. La herramienta utiliza cascos de realidad virtual similares a los empleados en videojuegos comerciales, pero adaptados a fines terapéuticos.

«La idea es que el paciente ingrese a un entorno dinámico y entretenido, que pueda enfocarse en una misión dentro del juego y, al mismo tiempo, ejercitar las habilidades motoras que perdió a causa de la lesión», explicó.

Dentro de la experiencia virtual, el usuario se encuentra a bordo de una nave espacial que debe esquivar meteoritos para continuar su recorrido. Detrás de esa mecánica lúdica existe un objetivo concreto: estimular movimientos específicos que forman parte del proceso de rehabilitación.

Video juego.png

Según detalló el investigador, la realidad virtual permite que el paciente se abstraiga del entorno habitual de tratamiento y se involucre más en la actividad. Esa inmersión favorece la concentración y reduce factores que suelen dificultar la continuidad de las terapias tradicionales.

«Lo que buscamos es mejorar la adherencia al tratamiento. Muchas veces la rehabilitación convencional implica repetir ejercicios durante largos períodos. Está demostrado que funciona, pero nosotros intentamos que ese tiempo resulte más atractivo y que el paciente permanezca más tiempo realizando la actividad», señaló.

Solano explicó además que el sistema incorpora mecanismos de recompensa que estimulan el aprendizaje. Cada objetivo alcanzado dentro del juego genera una respuesta positiva que contribuye a sostener la motivación y el compromiso con el proceso de recuperación.

«Cuando una persona progresa dentro del juego y logra cumplir las metas propuestas, se activan mecanismos que favorecen el aprendizaje. En este caso, ese aprendizaje está asociado a la recuperación motora», indicó.

El concepto, conocido como «gamificación», consiste en trasladar dinámicas propias de los videojuegos a ámbitos como la educación o la salud. Diversos estudios han mostrado que estas estrategias ayudan a reducir el aburrimiento, minimizar distracciones y mejorar la participación de los pacientes.

No obstante, el científico aclaró que el proyecto aún se encuentra en etapas iniciales de validación clínica.

«Nuestro objetivo es que los pacientes permanezcan más tiempo realizando los ejercicios y que eso contribuya a una recuperación más eficiente. Estamos en una fase de pruebas de concepto y todavía debemos demostrar esos resultados en estudios con pacientes», precisó.

Del estudio del cerebro a la rehabilitación neurológica

La trayectoria de Solano se desarrolló entre la Universidad de Buenos Aires y la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), donde cursó estudios de Bioingeniería y posteriormente obtuvo un doctorado en Ingeniería.

Durante más de una década integró grupos de investigación dedicados a comprender cómo el cerebro adquiere, almacena y consolida habilidades motoras.

«Siempre trabajé en neurociencias, tratando de entender cómo aprendemos movimientos y cómo esas habilidades permanecen en el tiempo. A partir de esos conocimientos surgió la posibilidad de aplicarlos a situaciones como la recuperación de pacientes que sufrieron un ACV», explicó.

Actualmente desarrolla investigaciones en Estados Unidos enfocadas en los mismos procesos cerebrales. El trabajo incluye estudios sobre aprendizaje motor, memoria y mecanismos que podrían acelerar la adquisición de nuevas habilidades.

«Nos interesa entender cómo funciona el cerebro cuando aprendemos un deporte, un instrumento musical o cualquier tarea compleja que requiere coordinación. También buscamos descubrir cómo hacer que ese aprendizaje sea más rápido, más eficiente y más duradero», señaló.

Investigadores.png

Un reconocimiento entre 500 proyectos

El desarrollo argentino fue seleccionado por la empresa Unity, una de las compañías tecnológicas más importantes del mundo en el campo de la realidad virtual, los videojuegos y la animación digital.

El proyecto quedó entre los diez ganadores elegidos entre aproximadamente 500 propuestas internacionales presentadas.

Más que un premio simbólico, el reconocimiento incluye financiamiento para continuar el desarrollo y comenzar la siguiente etapa de investigación. «Nos da la posibilidad de avanzar hacia estudios con pacientes, que es el paso que estábamos esperando. Para todo el equipo es una enorme satisfacción», afirmó Solano.

La iniciativa fue impulsada por investigadores y estudiantes argentinos de la UNSAM, con la participación de especialistas en bioingeniería, desarrollo de software, neurociencias y tecnologías inmersivas.

Ciencia argentina con recursos limitados

Consultado sobre las diferencias entre investigar en Argentina y hacerlo en Estados Unidos, Solano consideró que la principal brecha no está en el nivel tecnológico, sino en la disponibilidad de recursos.

«No estamos tan lejos en términos de tecnología. Lo que cambia es el acceso a financiamiento, equipamiento y personal especializado. Acá hay más recursos y eso permite poner en marcha proyectos con mayor rapidez», explicó.

Sin embargo, destacó la capacidad de adaptación de los grupos científicos argentinos.

«Muchas veces trabajamos con recursos limitados y aun así logramos producir investigaciones de calidad internacional. Eso es algo que pude comprobar durante todos mis años en la universidad», sostuvo.

Mientras continúa su labor en Estados Unidos junto a su esposa y su hija, Solano sigue colaborando con el equipo argentino que impulsa el proyecto. El objetivo final es que esta tecnología pueda transformarse en una herramienta accesible para mejorar la calidad de vida de quienes enfrentan secuelas neurológicas después de un accidente cerebrovascular.

«Tenemos pacientes que podrían beneficiarse con estas tecnologías. Ojalá en el futuro puedan llegar también a nuestra comunidad y a muchas otras personas que necesitan rehabilitación», concluyó.

Compruebe también

Detrás de cada stand hay una historia: 150 emprendedores llegan a Metán

Detrás de cada stand hay una historia: 150 emprendedores llegan a Metán

▶ Escuchar esta noticia Powered by Evolucion Streaming x1 Con inversión propia, meses de preparación …

0 Interacciones
Conversación en Vivo
Comunidad Segura
🕒 Puedes volver a comentar en 60s...
Opiniones de la Comunidad

¿Nadie ha roto el hielo todavía?

Tu opinión es importante para nosotros. Sé la primera persona en dejar un comentario.

Empezar conversación ahora