La evaluación correspondió al taller de Cocina para Eventos del Centro de Formación Profesional. Elaboraron finger food, con propuestas saladas y dulces, como parte de una capacitación gratuita con aval ministerial.
La Escuela de Educación Técnica N° 3110 de Metán realizó una muestra gastronómica en el marco del taller de Catering y Cocina para Eventos, una de las propuestas que se dictan en el Centro de Formación Profesional de la institución.
La actividad tuvo carácter evaluativo y reunió el trabajo desarrollado por los alumnos durante el trimestre. La consigna fue preparar un servicio de finger food, es decir, pequeñas piezas gastronómicas pensadas para consumirse con la mano, muy utilizadas en eventos sociales, empresariales y recepciones.
Bajo la orientación de la profesora Sandra Retamoso, los estudiantes presentaron una producción de aproximadamente 630 bocaditos, con 12 variedades saladas y 6 dulces. Entre las elaboraciones hubo sandwichitos de miga, focaccia, piezas con hojaldre, preparaciones con carnes, masas, rellenos y diferentes técnicas trabajadas durante la cursada.
Desde la institución destacaron que la evaluación no sólo buscó medir conocimientos técnicos, sino también la organización, el cálculo de costos, la distribución de tareas y el trabajo en equipo, aspectos centrales para quienes se preparan para una salida laboral vinculada al servicio gastronómico.
Miriam Altamirano, jefa del taller de la Escuela Técnica N° 3110, explicó que el objetivo de estos espacios es formar a los alumnos para el mundo del trabajo.
“Nuestra escuela cuenta con centros de formación profesional y preparamos a los alumnos para el mundo laboral. En este caso, ellos están en un taller de catering y cada trimestre deben realizar una elaboración para aproximadamente 25 personas, para comprobar si cumplieron con los contenidos y saberes propuestos por la docente”, señaló.
Altamirano remarcó además el desempeño del grupo y el avance alcanzado durante los primeros meses de formación. “Estamos muy emocionadas porque los chicos cumplieron ampliamente con las expectativas. Es una alegría ver que los alumnos están a la altura y que Metán cuenta con jóvenes y adultos que se preparan para una salida laboral”, expresó.
El curso tiene una duración de un año, se dicta de lunes a miércoles, de 18 a 21.30, cuenta con aval ministerial y no tiene costo para los estudiantes.
Durante la muestra, los propios alumnos explicaron parte del proceso. Joaquín Ruiz contó que la presentación formó parte del aprendizaje acumulado en tres meses de cursada. “Estamos haciendo una muestra de finger food, que son bocaditos pequeños que se comen con la mano. Todo lo que presentamos fue enseñado por la profesora Sandra Retamoso”, indicó.
Otra alumna detalló que la producción exigió varios días de organización previa. Primero definieron las preparaciones, luego armaron grupos, calcularon presupuestos, distribuyeron tareas y trabajaron en la decoración de la mesa.
“Éramos cinco grupos. Cada uno tenía distintas variedades para realizar. El lunes comenzamos con las masas, el martes hicimos rellenos y algunas cocciones, y después terminamos con el armado y la presentación”, explicó.
Una de las técnicas más complejas, según los estudiantes, fue el hojaldre. Aun así, coincidieron en que el resultado superó sus propias expectativas. “Ni nosotros creíamos que se podía lograr en tan poco tiempo. Venimos tres días a la semana y, en esos días, pudimos hacer todo lo que se vio en la muestra. La profesora nos lleva, casi sin darnos cuenta, a lograr cosas que al principio parecían difíciles”, sostuvo una de las alumnas.
La capacitación también tiene un valor especial para quienes ya trabajan en el rubro, pero buscan formalizar sus conocimientos mediante una certificación.
“Hace años que trabajo, pero no tenía un certificado. Para mí esto es fundamental. Venir a un lugar donde no se paga nada y además poder formarse con aval ministerial es muy importante”, expresó una participante.
La presentación permitió ver el avance de los alumnos y el valor de una formación que mira directamente al trabajo. En Metán, el taller de la Técnica 3110 ofrece una posibilidad importante para quienes buscan capacitarse en gastronomía, sumar práctica y contar con una certificación avalada oficialmente.
El cierre de la evaluación confirmó, además, el nivel alcanzado por el grupo y el papel que cumplen las escuelas técnicas y los centros de formación profesional en la preparación de mano de obra calificada.
Con una mesa completa, organizada y producida por los propios alumnos, la jornada mostró algo más que una degustación… mostró un proceso de aprendizaje que ya empieza a proyectarse fuera del aula.
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