La XIV edición del Viacrucis Gaucho volvió a convocar a la comunidad en Metán y dejó una de sus escenas más recordadas en la interpretación de Juan Ignacio Vera, cuya representación de Jesús generó una fuerte conexión con el público a lo largo del recorrido.
La decimocuarta edición del Viacrucis Gaucho volvió a reunir a la comunidad en una de las expresiones religiosas más significativas del país. Con una convocatoria que crece año a año, la representación se consolidó como un acontecimiento central dentro de la Semana Santa argentina, donde fe, cultura y tradición confluyen en una puesta de profundo sentido espiritual.
El recorrido recrea la Pasión de Cristo a través de sus estaciones, desde la condena hasta la crucifixión, en una secuencia que no solo se observa, sino que se transita. Cada escena es asumida por actores y vecinos que, con sobriedad y compromiso, reconstruyen los momentos más decisivos del relato cristiano.
En ese marco, la interpretación de Juan Ignacio Vera en el papel de Jesús volvió a marcar el pulso de la representación. Su paso por cada estación, cargando la cruz, no se limitó a la escena. En más de una oportunidad se detuvo, se acercó a los presentes y, en voz baja, sostuvo un mismo mensaje: “Recen. Dios está siempre con nosotros. Recen por la familia, por todos”. Ese contacto directo, fue uno de los rasgos más distintivos de la jornada.
El encuentro con María fue uno de los pasajes más intensos del recorrido. En un clima de silencio, la escena reflejó el dolor y la cercanía propios de ese momento de la Pasión. También se destacaron las intervenciones de Simón de Cirene y Verónica, que acompañaron el desarrollo de la representación.
Al finalizar, Vera señaló que la preparación excede lo actoral. Habló de un trabajo previo, sostenido en lo espiritual, que busca dar coherencia a cada gesto y a cada palabra durante la representación.
Entre quienes acompañaron el recorrido, la reacción fue emoción contenida, recogimiento y una participación que no se limita a observar. El Viacrucis Gaucho mantiene así una característica singular; no es solo una puesta, es una experiencia compartida que se vive en primera persona.
Con catorce ediciones, la propuesta no solo se sostiene, sino que amplía su reconocimiento. En Metán, la tradición sigue firme y encuentra en cada Semana Santa una nueva forma de expresarse, con una identidad propia que ya trasciende el ámbito local.
SPACIO NOTICIAS SITIO OFICIAL!







¿Nadie ha roto el hielo todavía?
Tu opinión es importante para nosotros. Sé la primera persona en dejar un comentario.
Empezar conversación ahora