En Metán, Spacio TV visitó una escuela para homenajear a las ordenanzas, manos invisibles que cada día cuidan las aulas, preparan los alimentos y acompañan a los estudiantes, reflejando la dedicación, paciencia y afecto que sostiene la educación de toda la ciudad.
Cada día, antes de que los estudiantes crucen la puerta del aula, hay manos que trabajan para que todo esté listo. Mesas servidas, aulas limpias, desayunos, almuerzos y meriendas que muchas veces son el único alimento que los niños recibirán durante la jornada. En Metán, Spacio TV se trasladó a una de las escuelas de la ciudad para dialogar con Natalia y Mirta, representantes de un equipo que, día a día, sostiene la educación con su entrega, paciencia y cuidado. Su labor, si bien particular a este establecimiento, simboliza la dedicación de todas las ordenanzas de la ciudad.
“Es muy gratificante. Los chicos lo agradecen con su cariño y eso ya nos alcanza”, comentó Natalia, mientras Mirta agregaba: “Todo lo hacemos por los niños. Tenerles limpias las aulas, darles su comida… es muy lindo porque uno se entrega a ellos”.
Cada jornada comienza barriendo, preparando el desayuno, cocinando, sirviendo el almuerzo y acompañando a los estudiantes en todo momento. Este trabajo, que exige constancia y dedicación, se realiza en equipo junto a compañeros como Milagro, Carolina, Julio, José Luis, Gloria, Analía, Eli, Nadia, Romina y Juan, así como con las ordenanzas del jardín, incluyendo a María, Silvia y Juan, quienes juntos sostienen la dinámica diaria de la institución.
Con más de diez años de experiencia, Natalia y Mirta han sido testigos de innumerables historias de niños y familias que pasaron por la escuela. “Acá se ven muchas situaciones, buenas y malas, y nosotros aprendimos a trabajar en equipo y a acompañar a los chicos en todo momento”, recordó Mirta, con emoción, evocando la intensidad de su trabajo diario y los lazos formados con generaciones de estudiantes.
Hoy, en el marco del Día de las Ordenanzas, se realizó un pequeño homenaje en la escuela: un desayuno compartido, un gesto de reconocimiento y agradecimiento que visibiliza la labor silenciosa que permite que cada jornada escolar sea más humana y cercana.
SPACIO NOTICIAS SITIO OFICIAL!


¿Nadie ha roto el hielo todavía?
Tu opinión es importante para nosotros. Sé la primera persona en dejar un comentario.
Empezar conversación ahora