La reiteración de robos atribuidos a un delincuente identificado, que recupera la libertad de inmediato por su condición legal, volvió a generar malestar en vecinos de Metán. El último hecho tuvo como víctima a un artesano de calle 20 de Febrero, quien denunció haber encontrado al intruso dentro de su taller.
Un nuevo episodio de inseguridad volvió a exponer una problemática que desde hace tiempo preocupa a los vecinos; la actuación de un delincuente conocido en el ámbito policial, con certificación de discapacidad, condición legal que determina que, tras cada detención, recupere la libertad en pocas horas. Esta situación mantiene en tensión a los damnificados, que afirman que los hechos se repiten sin freno.
La víctima en esta ocasión fue Pichón, un artesano de calle 20 de Febrero, casi Jujuy, conocido por su trabajo comunitario. En su taller conserva una pequeña huerta con zapallos, choclos y frutas que comparte con vecinos que atraviesan dificultades, sin fines de venta ni lucro.
Durante la mañana de este lunes, entre las 6.30 y las 7.00, encontró al delincuente dentro del taller intentando sustraer herramientas y otros elementos. Al advertir su presencia, el intruso huyó y fue perseguido por la víctima durante varias cuadras, en estado de fuerte indignación.
Metán: un fin de semana movido entre detenciones, amenazas y casi 90 infracciones
Antecedentes repetidos y sin solución
No se trata del primer hecho protagonizado por la misma persona. Dos semanas atrás había ingresado al mismo taller, sustrajo una mochila con herramientas y dejó un machete abandonado al escapar. También habría forzado el vehículo de una vecina.
Pichón explicó que, pese a las denuncias, el accionar se repite porque el sujeto queda en libertad rápidamente debido a su situación legal. “La policía lo detiene, pero por normativa deben liberarlo. Y vuelve a hacer daño”, señaló.
El artesano expresó su cansancio frente a la reiteración de los hechos, que se suman a un contexto económico difícil. Indicó además que, según comentarios de vecinos, en esta oportunidad el delincuente habría actuado acompañado.
En un episodio anterior, frentistas reclamaron que el personal policial acudió con recursos limitados, lo que derivó en pedidos de mejores condiciones operativas para quienes intervienen en este tipo de hechos.
Temor a un desenlace mayor
La preocupación en el barrio crece ante la posibilidad de un conflicto más grave. “Entra, roba y vuelve. Y si vuelve a entrar, no sé si va a salir”, advirtió el artesano ante el agotamiento de hacer sido víctima del accionar delictivo.
Los vecinos sostienen que el problema no es únicamente policial, sino también social y legal; una persona identificada, sin contención adecuada y con un historial de hechos que afectan a trabajadores y familias que vienen denunciando la falta de límites en su conducta.
SPACIO NOTICIAS SITIO OFICIAL!
