Vecinos alertan por la aparición de víboras en la zona del canal Metán IV
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La aparición reiterada de víboras en la calle 20 de Febrero al 800 vuelve a encender la alarma entre los vecinos de San José de Metán. Tras las últimas tormentas y el arrastre de sedimentos en el canal Metán IV, residentes del sector advierten sobre el riesgo que representa la presencia de estos animales en un área habitada y de tránsito diario.
En la ciudad de Metán, vecinos de la calle 20 de Febrero al 800 manifestaron su preocupación por la aparición de víboras en las inmediaciones de sus viviendas, un fenómeno que atribuyen al crecimiento del pastizal, la acumulación de sedimentos y las consecuencias de las últimas tormentas.
El sector se encuentra junto al canal Metán IV, un conducto que recoge el escurrimiento de agua proveniente de distintos barrios. Tras las lluvias recientes, el caudal arrastró barro, ramas y residuos que, según los frentistas, generan un ambiente propicio para la proliferación de alimañas, entre ellas serpientes, alacranes y arañas.
Spacio TV recorrió el lugar y dialogó con Juan Orihuela, vecino domiciliado en 20 de Febrero 829, quien relató que en los últimos días debió matar dos serpientes halladas en el frente de su casa.
El episodio más reciente ocurrió al mediodía, mientras compartía el almuerzo con su familia. “Mi nieta fue a buscar un balde que estaba al lado del lavarropas y la vio. Gracias a Dios la vio, porque estaba enroscada detrás de la puerta. Si no, se metía adentro y podía ser una tragedia”, explicó. Según su testimonio, el animal reaccionó cuando fue descubierto y salió hacia el exterior de la vivienda, donde finalmente fue eliminado.
Orihuela sostuvo que mantiene desmalezado el frente de su propiedad e incluso sectores que no le corresponden. “Lo hago por los bichos, no solo mi vereda sino también la de enfrente”, señaló. Sin embargo, advirtió que el problema excede el mantenimiento individual. “Cuando viene la creciente, el canal acarrea de todo; víboras, alacranes, arañas. Hay palos huecos, barro, de todo”, describió.
El vecino indicó que el canal no habría sido limpiado en profundidad desde su construcción y estimó que acumula cerca de medio metro de sedimento. Explicó que el agua que desciende desde otras zonas de la ciudad, incluidas calles de tierra y ripio, deposita material que favorece el crecimiento de pasto y maleza dentro del cauce. “Una vez que echa raíz, la creciente ya no lo saca”, afirmó.
Además de la presencia de reptiles, los frentistas señalan problemas vinculados al escurrimiento del agua durante las tormentas. Orihuela recordó que en el temporal anterior el agua avanzó sobre su propiedad y debió solicitar asistencia para rellenar sectores afectados. Si bien se realizaron tareas parciales, aseguró que aún resta completar el relleno de una franja próxima al canal.
La preocupación central radica en el riesgo que implica la interacción accidental entre vecinos y animales ponzoñosos, especialmente en hogares con niños. Los vecinos reclaman una limpieza integral del canal y el mantenimiento periódico del sector para reducir la posibilidad de nuevos episodios.